Lo sagrado y el hecho religioso

(lee detenidamente este texto... haz un breve comentario y expón dudas que te suguiera...)

Pertenece al estilo peculiar de nuestra época y no de otras, la necesidad de demostrar racionalmente que el hombre cuando se comporta religiosamente no está engañándose con su imaginación, sino entrando en relación real con un Ser también real, el Dueño del mundo y del destino. Hoy ha dejado de ser evidente para mucho la existencia de ese Ser, ya veremos luego esto en el oscurecimiento de lo religioso.. Hasta aquí hemos mostrado la apertura a lo Absoluto como algo intrínsecamente perteneciente al espíritu humano, más allá de los sentidos

Parece ineludible aludir a la religiosidad humana como fenómeno histórico universal e indiscutido, con un papel social y cultural. Veamos primero cómo arranca la religiosidad humana

"En tanto que ingrediente de la cultura, la religiosidad no es un asunto teórico, sino eminentemente práctico" (Polo), ante todo se trata de una conducta humana compuesta de acciones simbólicas de intensidad especial, puesto que muchas veces realiza lo que simbolizan. Por ejemplo, postrarse de rodillas significa la actitud interior y exterior de adoración de Dios por parte del creyente; es un símbolo de lo que uno siente y cree, pero al mismo tiempo lo realiza (enterrar los muertos, sacrificios a la divinidad etc).

La fiesta es algo separado de lo ordinario: lo que se celebra, la ceremonia y el rito. La fiesta por excelencia es la religiosa "un tiempo sagrado, destinado al culto y a la liturgia, las formas de la creencia religiosa. Celebrar una fiesta significa ponerse en presencia de la divinidad" (Casel). Se suscita el sentimiento de elevación, emociones y conmociones intensas que provocan y a la vez exigen una "purificación" o "catársis" propia de la experiencia artística, festiva y religiosa y de la contemplación.

El culto, la liturgia, la fiesta y el rito con que se celebran, son la forma común en que el hombre vive la religiosidad. Se venera y adora, hay ofrendas y sacrificios, con lo que se reconoce el carácter majestuoso, omnipotente y misterioso de la divinidad, el cual se resume en una de las categorías religiosas más esenciales: lo sagrado, lo santo realidades empíricas -lugares, tiempos acciones, que poseen peculiares características- que se ordenan a la esfera de lo divino de una manera que cae fuera del ámbito de lo habitual (Pieper). La fiesta y el rito religioso es el momento en que se atiende a lo sagrado

Además de los actos rituales existe una relación personal con la divinidad mediante la plegaria, diálogo con Dios. En el monoteísmo Dios se convierte en un Tú con quien se entabla una relación personal en la cuenta decisivamente la moral, no está presente en las formas más atrasadas de religión.

La religiosidad humana es un fenómeno universal, presente en todos los pueblos, pero adquiere formas diversas. "En la historia hay muy pocos ateos; desde luego lo que no hay son culturas explícitamente ateas" (Polo) es una realidad hist´rica y antropológica innegable que el hombre se reconoce a sí mismo como un ser religioso, capaz de ponerse en contacto con Dios" ( el umbral de la esperanza)
Si el hombre se dirige a la divinidad, individualmente y en común mediante su comportamiento religioso, es para obtener así una respuesta fiable a los interrogantes más importantes que se ciernen sobre él: el destino y el más allá de la muerte. La religiosidad es el comportamiento humano más adecuado ante la trascendencia puesto que significa relacionarse con ella. es una de las cosas más serias de la vida, de la que sólo una minoría exigua se atreve a prescindir enteramente. Además la religión se eleva a lo más hondo e interior de la persona; es allí donde encontramos a Dios como el interlocutor de nuestras más profundas aspiraciones, y también de la moralidad de nuestros actos.